Cartago

Os estudos mais sérios situam a fundação de Cartago ao redor do ano 814 a.C. À parte lendas e epopéias, os fundadores foram fenícios, semitas, que fugiram de Tiro e chegaram ao litoral líbio depois de fazer escala em Chipre. O mito assinala que quem encabeçou a expedição foi a princesa Elisa, também conhecida como Dido, fugindo de seu irmão Pigmalión, que a havia convertido em viúva.

Mapa do domínio cartaginês antes da primeira guerra púnica (ano 264)

Elisa comprou um pedaço de terra dos naturais do lugar. A questão é que um século mais tarde Cartago já era uma potência marítima e comercial que chocaria com as grandes civilizações do Mediterrâneo europeu: Grécia e Roma. Cartago foi una cidade-estado muito bem governada, sua administração se baseava em uma constituição mista com poderes legislativo e executivo muito fortes, na que sobressaia a figura do sufete, similar ao cônsul romano, cargo que inclusive desempenhou o maior de seus heróis, Aníbal.

A base da riqueza de Cartago foi o comércio, dirigido por companhias em poder da aristocracia local. Mas junto a isto existiu uma agricultura de primeira linha que legou grandes conhecimentos. Cartago ocupava uma península em Tunísia, e se dividia em bairro portuário, o centro da vida comercial e a cidade alta. Sua população era a mescla entre os fenícios e a população local, eram tolerantes quanto às diferentes religiões, repetiam muito os nomes de seus filhos o que causa problemas para identificar a seus capitães e políticos, ao longo das crônicas.

Ruínas da cidade de Cartago

Cartago lutou com os gregos e com os romanos, com os quais susteve as três guerras púnicas, a última das quais culminou com a destruição da cidade em 146 a.C. A cidade-estado foi arrasada até os alicerces, seus cultivos destruídos, seus habitantes escravizados e seu solo coberto de sal para que se convertesse em terra erma.

Versão em espanhol:

Los estudios más serios sitúan la fundación de Cartago alrededor del año 814 a. C.  a parte leyendas y epopeyas, los fundadores fueron fenicios, semitas, que huyeron de Tiro y llegaron al litoral libio tras hacer escala en Chipre. El mito señala que quien encabezó la expedición fue la princesa Elisa, también conocida como Dido, huyendo de su hermano Pigmalión, que la había convertido en viuda.

Elisa compró un pedazo de tierra a los naturales del lugar. La cuestión es que un siglo más tarde Cartago ya era una potencia marítima y comercial que chocaría con las grandes civilizaciones del Mediterráneo europeo: Grecia Y Roma. Cartago fue una ciudad-estado bastante bien gobernada, su administración se basaba en una constitución mixta con poderes legislativo y ejecutivo muy fuertes, en el que sobresalía la figura del sufete, similar al cónsul romano, cargo que incluso desempeño el mayor de sus héroes, Aníbal.

La base de la riqueza de Cartago fue el comercio, dirigido por compañías en poder de la aristocracia local. Pero junto a esto existió una agricultura de primera fila que legó grandes conocimientos. Cartago ocupaba una península en Tunicia,  y se dividía en el barrio portuario, el centro de la vida comercial y la ciudad alta. Su población era la mezcla entre los fenicios y la población local, eran tolerantes cuanto a las diferentes religiones, repetían mucho los nombres de sus hijos lo que causa problemas para identificar a sus capitanes y políticos, a lo largo de las crónicas.

Cartago peleó con los griegos y con los romanos, con los que sostuvo las tres guerras púnicas, la última de las cuales culminó con la destrucción de la ciudad en 146 a.C. La ciudad-estado fue arrasada hasta los cimientos, sus cultivos destruidos, sus habitantes esclavizados y su suelo cubierto de sal para que se convirtiera en tierra yerma.